PRIMEROS APUNTES DE LA NUTRICIÓN EN EL CICLISMO

11.02.2012 19:27

 

PRIMEROS APUNTES DE LA NUTRICIÓN EN EL CICLISMO
 
 
INFORMACIÓN GENERAL
 
 
Uno de los esfuerzos físicos más difíciles de medir es el que realizan los ciclistas, por eso es imprescindible una buena alimentación y educación nutricional.
Durante el esfuerzo, si la ración alimentaria es insuficiente, el organismo obtiene energía de los lípidos, operación que requiere una cantidad de oxígeno mayor con un consecuente aumento del ritmo cardíaco y respiratorio.
La dieta del ciclista debe prever una alimentación equilibrada. 
En el desayuno alimentos fácilmente digeribles pero sustanciosos, como por ejemplo pan o galletas con miel o mermelada, plátanos, cereales...
La comida no tiene que ser complicada ni laboriosa,  platos simples o platos únicos, como distintas pastas con salsas de tomates frescos y albahaca o acompañantes naturales y frescos, arroz, legumbres, pavo, pollo, pescados, puntualmente carnes rojas... 
En la cena, es necesario consumir verduras, imprescindibles las ensaladas, acompañadas de algún pescado azul o huevo por ejemplo.
 
 
 
En temporada, cuando realizamos entrenamientos intensos o antes de las competiciones la se introducen los tentempiés a base de carbohidratos, tipo snack con cereales, bananas o fruta seca, por ejemplo...
Todos sabemos lo que es una pájara y en algunos casos al pensar en esa palabra se nos dibuja una sonrisa. Sin embargo no es cosa de broma y es realmente importante evitarlas y preverlas con tiempo. Sobretodo teniendo en cuenta que el ciclista suele estar solo muchas horas en carreteras no siempre demasiado transitadas.
Pájara es un término que describe los síntomas que se producen cuando se agotan nuestras reservas esenciales de hidratos de carbono, a consecuencia de un ejercicio continuado. 
 
Mientras pedaleamos, la mayoría del combustible es consumido por los músculos que están trabajando. En este proceso pueden utilizarse tanto grasas como hidratos de carbono. Pero sucede que nuestros órganos vitales también requieren un aporte continuo de combustible. 
Tanto si estamos en reposo como si realizamos ejercicio, nuestro cerebro, por ejemplo, necesita de la glucosa que circula por la sangre. 
Con los músculos y los órganos vitales compitiendo por conseguir la glucosa tan necesaria, un ejercicio continuado puede agotar las reservas y cuando el nivel de glucosa en sangre es demasiado bajo como para cubrir los requerimientos energéticos de nuestro sistema nervioso central, comienza a producirse un proceso por el que nos sentimos desorientados, cansados, irritables, ... 
En una palabra, estaríamos comenzando a tener una pájara.
Una dieta correcta, equilibrada y un control y una rutina exigente en ésta y en los entrenamientos mejorarán nuestra forma, nuestra salud general y evitarán grandes riesgos como el de sufrir la temida Pájara.
 
 
 
Dpto. Entrenamiento y Nutrición Rcr19 Ciclismo Integral