LOS TEST DE PULSACIONES MÍNIMAS DURANTE LA FASE DE SISTEMA METABÓLICO BASAL

13.01.2020 13:21
La gráfica adjunta es la del Boss a fecha de hoy lunes 13-1-20 y corresponde a la de un test de pulsaciones mínimas
 
Este test es un control que se hace periódicamente en diferentes épocas del año para poder calibrar las zonas cardíacas de entrenamiento y para ver también si hay una correcta adaptación a los entrenos y una mejoría. 
Es decir, SIEMPRE comparándose con uno mismo, valoramos si las pulsaciones mínimas van bajando con respecto a los tests anteriores. El que esto sea así es un gran indicativo de ir por el buen camino.
 
Por decirlo de forma súper simple y llana (entiéndase que buscamos una imagen simbólica que todas podamos entender y no una exacta explicación técnico/médica que excluye a muchos deportistas aficionados): imaginemos que el corazón, como cualquier otro músculo, al entrenarse va creciendo. Al hacerse más grande necesita bombear menos veces la sangre por que con cada vez puede suministrar mayor caudal de riego sanguíneo al resto del cuerpo, y por ello a los músculos. 
 
Este test es pues una comprobación que se realiza de forma periódica según indique el preparador deportivo. En el ejemplo podemos comprobar que al Boss la gráfica le ha salido bien. Sus ppm mínimas se dieron años a cuando el estado de forma era óptimo y el ciclismo era el centro de su vida. Ergo, estamos hablando de en aauel entonces un deportista dedicado casi únicamente al ciclismo. 
En aquel momento el número más bajo registrado fue de 34 ppm. Esta noche con hábitos de vida saludables pero flexibles, con un tiempo para el deporte muy acotado y la compartimentación de los espacios de la vida en muchas más y diversas cosas (familia, trabajo, lectura, cine, formación, etc) se ha vuelto a alcanzar ese registro mínimo de 34ppm.
Esto nos indica que el plan de entrenamiento es muy, muy eficiente y nos está llevando a conseguir un sistema basal óptimo para la práctica deportiva.
 

¿Cómo realizar este test?

Esta prueba es importante que se haga de noche, mejor mientras dormimos si nuestra aplicación o herramienta de visualización de parámetros lo permite sin molestar al descanso. 
 
También cabe destacar que lo ideal es que se haga después de un día en que no haya habido apenas carga de entrenamiento o, mejor incluso, un día sin entreno. De esa manera se consigue un resultado más fiable, habida cuenta que si lo hiciésemos en un día de alta exigencia la propia recuperación del organismo, que dura muchas más horas de las que solemos percibir (por la noche también pensad que el sueño es parte clave en la reparación muscular) impedirá llegar esa noche a las verdaderas ppm mínimas. 
 
En un día normal sin entrenamiento se entiende que por sentido común las cenas son más livianas y siempre y cuando se manejen correctamente los tempos de acostarnos respetando a nuestra digestión y tomemos un tiempo para desconectar del estrés y las preocupaciones y para evadirnos en ocupaciones más relajantes y satisfactorias, al dormir estaremos en el momento más relajado también desde un punto “mecánico”, tanto del sistema respiratorio como cardiovascular por ejemplo. El cuerpo se mantiene en reposo con el mínimo esfuerzo, esto es, el metabolismo basal. Y ahí, justo ahí, encontraremos el valor más bajo de nuestras pulsaciones que, como ya hemos dicho, serán de grandísima ayuda para analizar, mejorar o mantener el camino hacia nuestra meta.
 
 
Míriam Pasalodos , Redactora
Raúl Cruz , Preparador físico
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