LLEGADOS A JUNIO, ¿QUÉ TOCA?

15.06.2017 19:40

A algunos ya nos ha llegado, a otros está a punto de llegarnos… La meta por la que tantos hemos preparado y trabajado. Y aquí llegan 4 de los momentos más importantes para la temporada:

1.- La correcta planificación del día y del objetivo. 

Revisar el recorrido, tomar conciencia y planificar una estrategia inteligente y eficiente. En ella es especialmente importante saber cuándo, cómo y qué tomar en la alimentación en ruta. Para ello tu entrenador de Rcr19 te habrá pasado un avituallamiento con el perfil de la prueba y el detalle de todo lo que debes tomar y los momentos exactos con el suficiente tiempo para que puedas preparar lo que necesites. Además de ello te acompañará en la revisión y previsión meteorológica y te dará las claves para la correcta adaptación que previamente ya habrás entrenado. En Rcr19 por ello realizamos entrenamientos diarios, que se consensuan cada día con el deportista según sus necesidades y circunstancias a través de un feedback fluído y constante a través de whatsapp y otras vías de comunicación que permiten cercanía y potencian la confianza.

2.- El descansar “la cabeza”. 

Si ya tienes aquí tu marcha, carrera, etc… Es el momento de parar. Llegados a ese momento lo único que hay que hacer es disfrutar. Cuando el entrenador Rcr19 diga para el cerebro, páralo. Es PARTE DEL ENTRENAMIENTO. ¿Por qué? Vamos a someter nuestro organismo a un elevado estrés al llegar el día. Le vamos a pedir máxima eficacia. Reacciones rápidas, eficientes y potentes. Vamos a necesitar que el cuerpo esté descansado porque si el estrés comienza antes, si los nervios mantienen nuestra musculatura en tensión, las pulsaciones descontroladas o la mente en estado de alerta demasiado tiempo, lo más probable es que el agotamiento de nuestro sistema nervioso conlleve un cansancio inevitable que nos impida dar lo mejor de nosotros. Fatiga excesiva, calambres, cortes de digestión, malestar físico… Situaciones como la continua comparación con los demás, perder de vista qué y cómo lo vamos a hacer, perder la objetividad u olvidar las indicaciones de nuestro entrenador conlleva irremediablemente el fracaso. Toca centrarse. Y centrarse no es tensarse. En muchos casos, centrarse es dejarse llevar por todo lo que se ha trabajado y disfrutar. La tensión sólo cuando toca.

3.- Realizada la prueba, 

hay dos trabajos básicos:

UTILIZAR UNA CORRECTA Y PROFESIONAL HERRAMIENTA ANALÍTICA para hacer una correcta valoración de los resultados.  Ninguna prueba es el fin, todas son el principio del futuro porque siempre tras un día llega otro en que mejorar y desarrollar las cualidades que trabajando no pararán de optimizarse.

Y HACER UNA RECUPERACIÓN GLOBAL. Relajar la mente, realizar una correcta descarga progresiva a todos los niveles, tener cuidado con los cambios bruscos a nivel nutricional o de hábitos y ayudarse de complementos que muchos suelen olvidar previamente (aunque no debieran) tales como los masajes o los trabajos físicos compensatorios.

4.- Una vez pasado el primer momento

que suele ser de descanso, donde nuestro cuerpo se recupera del estrés natural propio de cada prueba toca ayudar al organismo a desarrollar los hábitos que se ajusten a nuestro nuevo objetivo: 

ya sea una época de baja intensidad en la que JAMÁS debemos descartar la actividad física controlada y que se base en mantener nuestra salud a tope con parámetros que no causen perjuicio en el momento que decidamos retomar el trabajo (empezar SIEMPRE de cero dificulta mucho el mejorar, es mucho mejor que partamos la primera de 0, la siguiente de 3, luego de 5…), 

O la siguiente prueba donde también debemos ser muy conscientes de cómo dividir ciclos y cargas de entreno para optimizar todo lo trabajado, incluída la experiencia y el entrenamiento que adquirimos tras la última.

NO PUEDE DEJARSE UN TRABAJO FÍSICO INTENSO DE FORMA BRUSCA. 

La progresión a una época de exigencia leve o moderada, de ahí a una pretemporada eficiente que englobe todas las disciplinas necesarias y de nuevo al entrenamiento de nuevos objetivos, es un trabajo que hay que hacer con mucho cuidado para no dañarnos o perjudicarnos y no perder por el camino todo el trabajo que llevamos conseguido y asimilado. Suelen aparecer dos circunstancias que nos dañan fuertemente y que perjudican sobremanera la temporada siguiente:

1º Aquellos que dejan toda actividad física o cambian sus hábitos saludables adquiridos por lo que creen que es un capricho temporal (pero que de temporal no tiene nada si se hace sin control y responsabilidad)

o 2º Aquellos que deciden que es el momento de “ganar” a la grupeta o “petar” el strava porque ya no importan los parámetros.

Os resumimos las consecuencias de ambos con la famosa fase de pirelli, “La Potencia sin control no sirve de nada”, añadiendo que para lo único que sirve es para “estrellarse”.