LA VENTANA METABÓLICA

05.11.2018 11:07
Cuando realizamos deporte o actividad física de exigencia considerable es importante que tomemos mucha conciencia de que lo que estamos exigiéndole a nuestro cuerpo es que realice una serie de procesos orgánicos que tiene unas consecuencias inmediatas en nuestro organismo además de las visibles y constatables en nuestro plano físico de forma evidente. 
 
Es extraordinariamente importante conocernos y saber que somos un organismo complejo que tiene una serie de necesidades concretas que no podemos pasar por alto por mucho que creamos (por desconocimiento o contaminación en la información recibida) que lograr nuestro objetivo pasa por forzar nuestros procesos químicos naturales o negarnos determinados nutrientes y/o en determinados momentos. 
 
Hoy vamos a hablar concretamente de uno de los momentos más importantes en lo que a nutrición se refiere para el deportista.
Durante el ejercicio intenso nuestro organismo utiliza el proceso catabólico para generar energía, este procedimiento consume las “reservas”, o más exactamente degrada nutrientes orgánicos de nuestras células transformándolos en simples de manera que se libere esa energía.
 
Cuando acabamos la sesión de entrenamiento nuestro cuerpo comienza la biosíntesis que al contrario de la oxidación propia del catabolismo supone un proceso de reducción química. Éste es el proceso anabólico que los seres vivos utilizamos para, entre otras cosas, formar las proteínas desde los aminoácidos y éstas, en el caso de les deportistas por ejemplo, conllevan la regeneración de tejidos, la nutrición muscular y articular, etc.
 
El paso que hace nuestro cuerpo para cambiar del proceso catabólico al anabólico requiere el aumento del nivel de insulina ya que ésta incide en y precede la mayor parte de los procesos de éste último. Para ello es imprescindible hacer una correcta ingesta de carbohidratos, proteínas, etc
 
El tiempo en que se da este cambio entre nuestros procesos orgánicos es la conocida como 

“ventana metabólica”. 

La ventana metabólica es pues el tiempo justamente posterior a la sesión de entrenamiento/esfuerzo/desgaste en que nuestro cuerpo, por los motivos arriba señalados, hace una gestión más eficiente y efectiva de los nutrientes con el fin de recuperar, reforzar y nutrir nuestro organismo (muscular y particularmente también obviamente).
 
Este tiempo varía según la persona y la intensidad del ejercicio entre 30 y 60 minutos, siendo q suele utilizarse la media de los 45 minutos posteriores a la sesión para referirse a ella.

Antes de que ese tiempo transcurra debemos hacer una reposición de nutrientes a través de una correcta alimentación y de alimentos eficientes como los frutos secos, las bebidas de/con proteínas azúcaradas, frutas, etc.
 
Así pues y de cara a conseguir la mejor recuperación posible para asimilar el entrenamiento debemos tener en cuenta a la hora de terminar que en ningún caso podemos pasar por alto:  
1.- la ducha (higiene completa que elimine toxinas y además colabore a mejorar la circulación y con ello el transporte de oxígeno y nutrientes a todos nuestros tejidos)  
2.- y la alimentación, que dependerá del tipo de deporte que practiquemos, la intensidad de la sesión, las necesidades personales específicas y por supuesto el tipo de deporte y/o disciplina.
 
La base es que debemos tener en cuenta a la hora de elegir el tipo de alimento el que colabore con la ducha a la termorregulación (sobretodo en épocas de temperaturas más extremas) y por supuesto que sean alimentos de fácil asimilación como líquidos, fermentados, etc. 
 
En el caso de un ciclista amateur por ejemplo, que llegue de un entrenamiento en el mes de mayo, debería en los posteriores 30 minutos y tras la ducha con contraste de temperaturas final y teniendo en cuenta que vaya a comer entre 1 hora y 1 hora y media posterior al entrenamiento, tomar un tipo de “menú recuperador” como el siguiente: 
Entrenamiento intensidad baja o moderada-baja:
1 pera + 1 vaso de yogur líquido 
Entrenamiento intensidad moderada:
1 vaso de yogur líquido + 1 ración de frutos secos (tipo nueces)
Entrenamiento intensidad moderada-alta:
1 zumo de piña + 1 barrita de cereales con frutos secos + 1 yogur desnatado
Esta es sólo una de las muchísimas opciones existentes, elegida por que se conforma de alimentos normales y sencillos además de asequibles que podríamos encontrar en cualquier casa o supermercado. 
 
Hay muchas formas y fórmulas y cada deportista debe utilizar la que más se adecue a sus características y necesidades teniéndolas todas en cuenta: situación económica, tipo de rutina de entrenamiento, necesidades físicas específicas, necesidades emocionales…
 
Pero tendremos siempre en cuenta que el deporte conlleva una serie de rutinas y hábitos sin los cuales es inexorable la decadencia y/o frustración más pronto que tarde. 
 
La nutrición, la higiene, el descanso, rentabilizar tiempo, gestión, conciliación… es tan importante (a veces incluso más) que el entrenamiento específico de nuestras capacidades (fuerza, elasticidad, resistencia, velocidad…).
 
Un deportista completo es un deportista que consigue sacar su máximo potencial. No te saltes ningún paso y consigue mayor rendimiento, estabilidad, equilibrio y salud.
 
 
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Míriam Pasalodos Vaya, Redactora