LA CONGESTIÓN MUSCULAR

01.03.2017 15:22

Cuando realizamos actividad física de forma regular y constante y además buscando un aumento de rendimiento sea cual sea la disciplina elegida debemos recordar siempre la importancia del cuidado de nuestro sistema muscular.

Para ello es muy importante entender cómo funciona nuestra musculatura y nuestro organismo en general intentando desintoxicarnos de conceptos e ideas que a causa de la infoxicación pueden causarnos más perjuicios que beneficios.

Es por eso que en este artículo queremos arrojar algo de luz sobre un concepto muy extendido pero que solemos escuchar en nuestros seguidores de forma algo confusa e inexacta.

Hablamos de la congestión muscular.

 

Entre las personas que realizan actividad física con nosotros es curioso ver como las que practican ciertas disciplinas tales como el ciclismo, el running, el triatlón… consideran el concepto “congestión” muscular como una consecuencia del entrenamiento o actividad muscular cuando en realidad no es una “consecuencia” si no un proceso biológico natural en cualquier caso.

La congestión muscular se refiere a la redistribución que nuestro organismo hace de la sangre para favorecer la llegada de oxígeno a los músculos que en ese momento estemos trabajando. Desde la musculatura de por ejemplo las piernas en un entrenamiento en bicicleta al trabajo del estómago y otros músculos del sistema digestivo después de comer.

Es decir, es el proceso natural que varía el flujo y utilización de la sangre respecto a la utilización que nuestro organismo hace del trabajo físico que le demandamos habitualmente.

Así pues, ciertamente nuestros músculos se ven más grandes e hinchados cuando acabamos de entrenar debido a la congestión del flujo sanguíneo en esos músculos pero este proceso no tiene una consecuencia real de hipertrofia, simplemente es una aumento de tamaño debido al aporte extra de sangre que queda retenido en el músculo por unos momentos que desaparece al poco tiempo de dejar de aplicar la carga de entrenamiento.

Cuando nuestra disciplina de actividad física y trabajo se base en la consecución de la hipertrofia deben tenerse en cuenta muchos más factores que referiremos en otros artículos pero que no serán consecuencia de la congestión muscular si no del tipo de entrenamiento y trabajo realizado.

Volviendo a las que no buscan tamaño si no eficiencia en la fuerza, agilidad y velocidad es curioso como la palabra “congestión” en este caso suele tener connotaciones negativas. Es muy importante destacar que la congestión como decimos es un proceso natural del organismo y NO se refiere a la FATIGA muscular que es un concepto totalmente distinto. Pareciera que en este caso concreto, como en muchos otros, el lenguaje cotidiano suele jugarnos una mala pasada a la hora de ser objetivo y aprender correctamente cómo trabaja nuestro cuerpo.

Así pues la congestión muscular no es más que el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Conocerlo permitirá que podamos sacarle el máximo partido a nuestros músculos y aumentar el rendimiento del modo que a nuestra disciplina interese.

Ahí será el entrenador el que te ayude orientándote como trabajar teniendo en cuenta ese flujo de sangre de forma correcta sacándole el máximo partido a los músculos principales que intervienen en nuestro entrenamiento (Agonistas), en los que realizan la acción opuesta (Antagonistas) y TAMBIÉN teniendo en cuenta el trabajo imprescindible de los músculos que intervienen, ayudando a éstos y de los que solemos ser menos conscientes (Sinérgicos).

En este punto retomamos la idea de armonía que sabéis que es tan importante para Rcr19 y que en este caso aparece trabajando también el entrenamiento desde otros puntos de vista: flexibilidad y coordinación.

Si bien de la flexibilidad hemos hablado ampliamente, el trabajo para mejorar y hacer más eficiente un entrenamiento global y completo que mejore nuestra coordinación intermuscular (activar diferentes grupos musculares de forma coordinada) hará que nuestro trabajo muscular (contracción y relajación) sea muchísimo más eficiente gracias a que la coordinación trabaja toda la capacidad motriz y ayuda a mejorar, hacer más eficientes y naturales, los trabajos neuronales que están implicados en la eficiencia mecánica de nuestro cuerpo.