EL TRAPECIO: IMPORTANCIA Y ENTRENAMIENTO

28.05.2013 16:21
 
 
 

El trapecio es uno de los músculos más importantes del tronco y se prolonga hasta el cráneo.

Es fundamental en los movimientos de la zona en que trabaja, por ejemplo en el de los brazos ya que es el enlace de éstos con el tronco.

Recubre los músculos posteriores del cuello y toda la parte superior de la espalda así como la zona de las escápulas.

 
 
 
 

De hecho al combinar su acción con la del músculo serrato mayor se consiguen todos los movimientos de rotación de las escápulas. 

Además las fija respecto al tronco con lo que consigue el mejor apoyo para las acciones musculares que movilizan los brazos.

 
 
 
 
 
 
 

Como es el principal responsable de que los hombros se mantengan en su posición, trabaja mucho cuando soportamos peso con los brazos, particularmente si la postura que tomamos para hacerlo es incorrecta.

A nivel pues de higiene postural resulta ser uno de los músculos más importantes ya que es uno de los responsables de mantener la postura, las contracturas en él suelen ser la causa de los "hombros cargados".

De hecho el trapecio es el músculo más habitualmente contracturado. La causa principal es que debido a no saber mantener una postura correcta y sana tiene que hacer un trabajo forzado y contraproducente en realizar una de sus funciones más importantes: mantener la cabeza erguida.

 

¿Qué es una contractura?

Los músculos reciben un continuo flujo de ya que una de sus gasolinas básicas es el oxígeno y lo recibe a través de éste. Al comprimirse los pequeños vasos que aportan sangre al músculo se dificulta la oxigenación correcta causando problemas varios al músculo. 

 
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El trapecio, al ser el músculo más superficial, se encuentra justo debajo de la piel, es el músculo más contracturado provocando. Dolor y dificultad para mover la zona afectada, rigidez, distensión, cefaleas, dolor en el brazo…

La mayoría de las contracturas suelen deberse como hemos dicho a las malas posturas mantenidas o a los esfuerzos repetidos. Por ejemplo las personas que mantienen una postura fija de cabeza durante periodos prolongados (personal administrativo, conductores…)las padecen con asiduidad.

 

La manera de mejorar en caso de contractura es tomar medidas que favorezcan el flujo de sangre. Dos de las más importantes y habituales son la rehabilitación suave y el calor local.

Cambiar las costumbres posturales así como aprender a tomar conciencia de uno mismo y de cada segmento de nuestro cuerpo es imprescindible para evitar caer en el circulo vicioso en que después de unos días de retomar rutinas vuelva el dolor y malestar general.

 

La educación debe venir de la mano de un PROFESIONAL que nos ayude con ejercicios encaminados a corregir la mala postura, nos realice movilizaciones periódicas y nos incluya el trapecio en las rutinas habituales de entrenamiento o actividad física que realizamos. 

Hay que tener en cuenta que los deportistas o gente activa en general al no saber si englobarlo en la rutina de espalda o de hombro  deciden ejercitar el resto de la musculatura dando por hecho que la participación del trapecio sirve como entrenamiento de éste. Esto no es así en ningún caso. Hay que realizar rutinas globales destinadas a trabajar el Core pero teniendo en cuenta que se esté trabajando el trapecio DE FORMA ESPECÍFICA.

 
 
 
 

La finalidad de tener este músculo en la espalda es muy importante para el organismo y más cuando estamos desarrollando el resto de los músculos. Su trabajo con las escápulas, que soportan el peso de la cabeza y el que levantamos por encima del cuerpo los trapecios, es vital para el cuerpo por lo que cuanto más fuertes y sanos mejor protegerán las escápulas y éstas podrán soportar de forma eficiente y no lesiva el peso y el movimiento que les corresponda. 

Además para corregir la postura es importante tener trapecios fuertes ya que nos ayuda a equilibrar los hombros y a mantener una correcta alineación de los mismos por lo que, de prestarle atención y trabajarlo de forma correcta, mejoraremos exponencialmente la higiene postural sin apenas darnos cuenta. 

 

En resumen: 

Los tirones y los “nudos” en la espalda son distensiones o contracturas de la musculatura. 

En el caso del trapecio las causas suelen ser:

El uso excesivo, el estrés (que conlleva rigidez muscular), la actividad física o esfuerzo físico excesivo e incorrecto, calentamiento inadecuado, flexibilidad deficiente…

Los síntomas de alerta de que puedes estar sufriendo esta distensión/contractura son el dolor, la dificultad de movimiento, los hematomas o cambio de color de la piel (en casos graves) o la hinchazón.

La cura es progresiva y lenta con rehabilitación y aplicación (habitualmente) de calor.

Pero la única forma de enfrentarse a este problema es LA PREVENCIÓN

 
 

IMPLICACIÓN EN EL CICLISMO: 

 

PARTIREMOS DE UNA PREMISA BÁSICA PARA EL CICLISMO:

A la hora de  mantener una buena postura en la bici y conseguir  evitar los dolores de espalda y cuello debemos prestar especial atención a LUMBARES, CUELLO Y ESCÁPULAS Y ABDOMINALES. Es imprescindible mantener esas zonas musculares fuertes, flexibles y en correcta posición. 

 
 
 
 

Nos estamos ocupando del trapecio y su implicación en el ciclismo por lo que prestaremos la mayor atención en su responsabilidad en la postura y movimiento del cuello.  

 

La mayoría del tiempo el ciclista mantiene el cuello en extensión. Un cuello fuerte ayuda a mantener un alineamiento vertebral adecuado y prevenir problemas.


 

Después de un tiempo sin tocar la bici, cuando se comienza a practicar  o entrenar, suele ser el cuello la parte que más dolores nos produce. El acostumbrarse al dolor o aprender a ignorarlo no es la solución.

 

Se ha dado el caso incluso de un ciclista que en competición llegó a fatigar tanto el cuello por extensión que le era imposible mirar al frente. 

 

Hay que pensar que además del esfuerzo físico que el cuello soporta en el ciclismo, el estrés y la ansiedad afectan especialmente a esta zona y antes, durante y después de competir o participar en algún evento el nivel de tensión del ciclista es muy alto. 

 

¡EL ENTRENAMIENTO CICLISTA DEBE INCLUIR RUTINAS EN LAS QUE SE TRABAJE EL CUELLO! 

 

Y esto incluye el trapecio como parte básica. 

 

 

¡OJO! Con trabajar en rutinas de demasiada exigencia o excederse en los entrenamientos por encontrarnos fuertes.

 

El cuello es una parte tan importante del cuerpo que está preparada para soportar las exigencias a las que se vea sujeto puntualmente pero los dolores, hinchazones, etc. suelen aparecer después (24h aprox después de realizar el ejercicio de demasiada exigencia) y de nuevo hay que tratar la lesión para que no llegue a mayores suponiendo un total retroceso en la preparación física.

 
 

Ejercicio siempre supervisado, sin querer correr, con paciencia y de forma correcta pero sobretodo:

EJERCICIO QUE INTEGRE TODAS LAS PARTES DEL CUERPO,

en este artículo e instando al entrenamiento específico de cada zona, muy especialmente EL TRAPECIO al que nunca debemos infravalorar.