DE LAS CAPACIDADES FÍSICAS, LA MÁS OLVIDADA: la flexibilidad

21.09.2016 19:10

Este artículo responde al juego que os planteábamos durante las olimpiadas de este 2016:

“¿en cuál de las imágenes darías suma importancia a la elasticidad?”

Obviamente es pregunta trampa. En todas la elasticidad es sumamente importante. De hecho es mucho más importante para todos de lo que pensamos. Si bien, a nivel de rendimiento es la Natación de Velocidad en la que mayor beneficio podemos obtener, de llevar a cabo un correcto y eficiente trabajo específico de esta capacidad bien coordinada con el resto.

Solemos concentrar nuestros esfuerzos en trabajar otras capacidades físicas como la fuerza, la resistencia o la  velocidad. Sin embargo solemos olvidar que todas influyen entre si. Que nunca lograremos un buen estado de forma sin trabajar todas las capacidades ya que trabajar cada una de ellas tendrá incidencia directa en todas las demás.

Hoy hablamos de la gran olvidada, la elasticidad. ¿Cuántas veces la mencionamos cuando hablamos de nuestro plan de entrenamiento?

Para empezar cabe decir que cuando entrenamos los músculos y las fibras que los forman los estimulamos a que crezcan y tomen distintas formas. La tensión a que sometemos nuestra musculatura provoca que también sus fibras vayan tornándose cada vez más rígidas en ese rango de movimiento que le demandamos.

Esto conlleva inevitablemente que al no trabajar el máximo recorrido de las articulaciones y la extensibilidad de los músculos que se insertan alrededor de cada una de ellas nos lesionemos. Otra pregunta: ¿Quién no ha padecido esguinces o tendinitis? ¿Cuantos ciclistas sufren dolores al andar o correr o simplemente se “rompen”?

Hay que tener en cuenta que la musculatura empieza a decrecer a los 9 o 10 años y con ella nuestra flexibilidad se ve reducida, si no la trabajamos específicamente dentro de los hábitos básicos y rutinas de actividad física necesarias para mantener un buen estado de salud.

De hecho, esta cualidad está desarrollada de forma diversa en cada persona según el esfuerzo diario que realiza o su actividad deportiva. Sin embardo incluso las personas más flexibles, de descuidarse, podrán perder técnica deportiva, se limitarán muscularmente y obviamente acabarán presentando distintos cuadros de lesión.

 

La flexibilidad pues, como su nombre indica, es la capacidad de adaptación de los músculos mediante su alargamiento a distintos grados de movimiento articular por lo que, a nivel deportivo depende de esta cualidad incluso la capacidad de los músculos para adaptarse a un nuevo rango en la amplitud de los movimientos. En natación por ejemplo vamos a recorrer mucha más distancia con el mismo número de movimientos.

Sin embargo, no sólo es una cualidad que debamos trabajar y cuidar en el ámbito deportivo, en la vida diaria, en la salud en general, el tenerla presente y trabajarla tendrá grandes beneficios, en cualquier tarea cotidiana que podáis pensar.

Ser  flexible puede significar el final de algunos tipos de dolor crónico, ya que muchos músculos tensos pueden causar dolor en lugares inesperados.  A veces escondemos los desequilibrios físicos del aparato locomotor con medicaciones que, si bien pueden ayudar, no resuelven el problema. Y otra pregunta más: ¿Qué tal si intentamos ayudar al cuerpo a lograr encontrar una armonía y equilibrio físico que solvente estos problemas con algo tan sencillo como estirar, de verdad, cada día?

Además trabajar la elasticidad y la flexibilidad incide en la conciencia corporal, nos ayuda pues a ser más conscientes de cada movimiento que realizamos y el esfuerzo que supone y puede ayudar con la coordinación, por lo que tendremos menos probabilidades de caer por ejemplo en deportes como las artes marciales, además dota a las articulaciones de experiencia en su rango completo de movimiento, lo que permite, sobre todo con la edad, estar más activo, ágil, y tener menos posibilidades de lesión.

Además el trabajo en estiramientos relaja no sólo de forma física si no también emocional con lo que el sistema nervioso centrar logra mejor gestión del estrés y la ansiedad y con ello  no cargar aun con más tensión al sistema locomotor.

Una musculatura sana, flexible, ágil y bien oxigenada incide también directamente también en el aparato circulatorio permitiendo un estado mucho más eficiente y sano de la circulación general.

NO es pues una rutina aplazable. No debemos olvidarnos de estirar sólo por tener unos días sin dolor. No podemos saltarnos la flexibilidad por potenciar fuerza, velocidad… ya que las unas sin la otra acabarán dando más quebraderos de cabeza que satisfacciones.

Estirar, DEBE formar parte de tu entrenamiento, de tus rutinas diarias, eso sí, HAY QUE HACERLO BIEN.

Alguna clase con un profesional que nos enseñe es ideal así como en casos particulares recibir sesiones de estiramientos pasivos nos ayudarán a conseguir mejores y más rápidos resultados.

Para cualquer duda o aclaración puedes ponerte en contacto con Rcr19.