COMPLEMENTOS AL ENTRENAMIENTO PARA COMBATIR FATIGA Y POSIBLES EFECTOS ADVERSOS DEL CALOR

27.05.2016 11:12
CALOR Y EFECTOS FÍSICOS
Con la llegada de temperaturas ambientales muy altas nuestro organismo reacciona. Sin embargo también ante temperaturas que no siendo excesivas suponen un cambio radical en el ambiente. Pasar de frío a calor de forma brusca. 
En esos casos el hipotálamo activa varias respuestas: 
  • La sudación (agua y sales (sudor)), ya que al evaporarse el agua absorbe mucho calor y el cuerpo puede termoregularse.
  • La vasodilatación periférica o cutánea. Los capilares y demás vasos sanguíneos que transportan la sangre se ensanchan en la parte más externa del organismo, de modo que la sangre del interior se acumula en el exterior y libera calor. 
  • La ralentización de algunas funciones del metabolismo para producir menos calor.
Es por todo ello que el calor suele conllevar un “empeoramiento” de la circulación sanguínea. Como consecuencia de esto además se produce una mayor retención de líquidos en algunas partes del cuerpo. El mejor y más claro ejemplo lo tenemos en las piernas que solemos sentir más pesadas, menos eficientes eincluso nos molesten o causen dolor. 
Sobretodo en caso de patologías previas trelacionadas con el sistema ciculatorio, varices, angeomas... es muy importante entender y prevenir los posibles efectos del calor ambiental. 
 
CONTRARESTAR LOS EFECTOS ADVERSOS DEL CALOR
 

Obviamente el frío es un magnífico tratamiento. Es muy interesante aplicar duchas de agua fría, especialmente en las piernas. El agua fría en la  piel hace que el corazón lata más deprisa y el sistema muscular se estimule, con lo que la sangre se moviliza para llegar a los músculos y órganos vitales. Disminuye la inflamación tras una sesión de trabajo físico intenso (sobretodo en los entrenamientos). El efecto vasocontractor del frío hace que las venas se contraigan en todo el cuerpo y se eliminen toxinas de la sangre. 

Además el sistema linfático que  es responsable de transportar los desechos de las células y de combatir los patógenos  (el líquido linfático contiene los desechos y glóbulos blancos que combaten las infecciones) encuentra en el frío un gran aliado ya que la mejora del sistema circulatorio por lo ya mencionado le permite mayor eficiencia.
Las temperaturas frías incluso, contrarestran la ralentización metabólica ya que fuerza al cuerpo a regular la temperatura continuamente requiriendo para ello un alto nivel calórico. 
 
Otra gran ayuda para mejorar y ayudar al sistema circulatorio es ayudar al retorno de la sangre, que empeora con el calor por la retención de líquidos y la mala circulación en general.  Para fomentarlo unos minutos de piernas en alto es la mejor solución. Así como prestar atención a cuando estamos acostados o recostados. Elevar los pies de cama uno centímetros por encima del cabecero a la hora de dormir sería una gran ayuda. 
 
Otra solución para mejorar la circulación de las piernas y mejorar el drenaje de las mismas, así como del resto del cuerpo, es priorizar una de las partes más olvidadas del entrenamiento amateur: Los masajes. 
Éstos Estimulan la circulación sanguínea acelerándola y mejorando el retorno. Algo que nos evitará la acumulación de líquidos en esta parte del cuerpo. 
 
Es imprescindible mantener la actividad física pero la exigencia a que nuestro cuerpo se ve sometido ante determinadas temperaturas y la fatiga que además solemos arrastrar a estas alturas del año hace que la mezcla de ambos factores puedan suponer un gran hándicap a la hora de mantener un estado físico y de forma óptimo así como una disminución potencial del rendimiento. 
 
Toca revisar objetivos, mantener la motivación y planificar la temporada de calor incorporando toda la información más arriba mencionada para que no olvidemos que los cambios externos afectan también a nuestro rendimiento y estado físico. Masajes regulares, frío, alimentación ligera y descanso cuando y como toque.
 
Con respecto a los masajes a continuación os dejamos información general sobre esta parte del entrenamiento que os será de ultilidad para toda la temporada independientemente de las condiciones atmosféricas:
 
BENEFICIOS ESPECÍFICOS DE LOS MASAJES EN EL DEPORTISTA
El masaje para el deportista se aplica para prevenir y luchar contra la fatiga, incrementar la capacidad de trabajo y como apoyo en el tratamiento de las lesiones
Dentro de los diferentes tipos y objetivos debemos entender que tanto el masaje como los estiramientos o la movilidad son partes complementarias e indispensables a la hora de lograr un estado óptimo de forma y mejorar nuestro rendimiento optimizando el tiempo y recursos que nuestras circunstancias permitan. 
Así por ejemplo un masaje regular programado que se base en el entendimiento de anatomía y de los músculos usados en un determinado deporte  ayuda al atleta a mantener o mejorar el movimiento y la flexibilidad muscular.
Los masajes de precompetición  se usan como un calentamiento previo a la prueba de competición con el fin de aumentar la circulación y reducir la excesiva tensión muscular y mental antes de la competición. Se basa en las necesidades del deporte, del deportista y del evento, pudiendo ser relajante o estimulante.
Es habitual y normar que por mucho que se intente prevenir cualquier lesión sobretodo según avanza la temporada se sufran calambres, roturas, sobrecargas, contracturas… debidas a circunstancias imprevistas. Un masaje específico para cada caso puede acelerar el proceso de curación, reduciendo el dolor y aportando nuevas soluciones durante el proceso de rehabilitación.
¿Y para qué sirven los masajes que nos realizan los especialistas justo después de una cita deportiva? la función principal de estos masajes es reducir los espasmos musculares y el aumento metabólico que ocurre con ejercicio riguroso. Son muy importantes para recuperar correctamente.
 
OTROS EFECTOS DEL CALOR
 
Las altas temperaturas también producen un aumento de la adrenalina en nuestro sistema nervioso y preparan al organismo para huir o defenderse de un peligro, en este caso inexistente; pues esta sensación se debe a una alteración del organismo por exposición al calor. En esta situación aparece la agresividad. Esta emoción entra en acción para defenderse de ese peligro potencial que en realidad no existe, y precisamente de esta impotencia de no tener el control de la situación y de no poder luchar contra algo que agobia o amenaza al organismo, como es el calor, se potencia la la ansiedad: irritación, agresividad, inquietud y falta de concentración. Así disminuye la capacidad reflexiva y creativa y desciende el rendimiento en el trabajo
 
El calor también suele producir dificultades para dormir y descansar con sus correspondientes consecuencias negativas en lo que al bienestar general se refiere y particularmente sus efectos adversos en el rendimiento físico. Las altas temperaturas o las primeras jornadas de un cambio brusco ambiental, producen sensación de cansancio y agotamiento.


Mantener la motivación en estas fechas donde ya el cansancio se mezcla con el ”agotamiento” causado por la pérdida excesiva de agua y sales contenidos en el sudor, donde aumentan los problemas físicos, por ejemplo se potencian los ”calambres”, es realmente complejo. 
 
Reiteramos el párrafo básico de este artículo:
"Toca revisar objetivos, mantener la motivación y planificar la temporada de calor incorporando toda la información más arriba mencionada para que no olvidemos que los cambios externos afectan también a nuestro rendimiento y estado físico. Masajes regulares, frío, alimentación ligera y descanso cuando y como toque".