Comaginar familia y deporte

28.08.2012 00:19

Compaginar familia y deporte es posible. 

Incluso sencillo cuando se le coge el truco. 

A veces nos sentimos culpables por restar tiempo de estar con nuestras familias, de no rendir al máximo en el trabajo o de estar permanentemente cansados. 
 
Aun así ese rato de deporte en el que tomamos conciencia de nuestro cuerpo y mente, nos superamos en aquello que parecía imposible y además al cuidarnos aumentamos nuestra autoestima es, muchas veces, el mejor momento del día.
 
El deportista, profesional o aficionado, olvida a menudo que el deporte es una fuente inagotable de buenas sensaciones y aumenta las llamadas hormonas de la felicidad. Nos hace sentir fuertes, felices y optimistas. 
 
Pero precisamente por ello, sucede demasiadas veces, que muchos deportistas se sumergen en el deporte como la vía de escape de otras facetas de su vida que, quizás por mala suerte, por inexperiencia o simplemente por descuido, no le producen la misma sensación de paz y bienestar.
 
 
El deporte no debe ser sólo una forma de desahogo, un escondite, lo ideal es que sea una herramienta para que la felicidad global aumente.
La armonía entre los diferentes campos de la vida es imprescindible. El ser lo más feliz posible en cada una de las partes que conforman nuestra existencia hará que nuestro estado general se optimice, mejorando también en el deporte. 
 
¿Qué pasaría si al salir a entrenar o el día que marchas a competir supieras seguro que al volver ibas a encontrar un remanso de paz y tranquilidad en el resto de tu vida? El estrés y la ansiedad se reducirían por lo que el cerebro se relajaría y con ello podrías lograr optimizar el rendimiento de tu cuerpo.
 
Rcr19 te ayuda si quieres a compaginar todo de la mejor forma. De manera que puedas priorizar en cada momento lo que es importante. Pudiendo comunicarte de forma eficiente para que tu entorno suavice sus reticencias y puedas disfrutar tanto de ese entorno como del tiempo que necesitas para hacer deporte.
 
Porque claro que lo necesitas: Quemas la mala leche del día, cuidas tu cuerpo y controlas tu mente, te sientes fuerte, te superas a ti mismo, aumentas tu autoestima, desahogas tu agresividad y además tienes un rato para ti.
 
Pero a veces hace falta explicarse de forma correcta. No se puede perder la objetividad y la perspectiva. Es peligroso dejarse absorber por el deporte para no pensar en el resto de los campos que nos conforman en los que, casi siempre, NO nos sentimos igual de realizados.
 
Si estás dispuesto a entonar el mea culpa en lo que toque, que no es tanto como piensas, y a enseñar al mundo lo genial que es tu vida gracias al deporte te echaremos una  mano para que lo logres. Rcr19@hotmail.es Cuéntanos un poco tu caso y te ayudaremos.
 

¿Empezamos? Trucos prácticos:

1. Salir, si se puede, lo más temprano posible para llegar a casa con tiempo para dedicar a la familia. Intenta entrenar en las horas en que tu pareja también trabaja o, si tienes niños, turnarte las horas para que a él/ella también le quede un rato, después de que ambos os echéis una mano con las obligaciones diarias, para disfrutar de lo que más le guste.

 
2.
No obligues a tu entorno a hacer deporte. Pero sobretodo no juzgues el que no lo hagan. Seguro que hay otras cosas que les llenan la vida. Simplemente estate dispuesto a compartir tu mundo y a explicar cómo vives para que sean libres de acompañarte o no. Seguro que antes o después les pica el gusanillo. Aunque quizás les de por nadar cuando tú tienes fobia al agua pero, respétales por que con lo que hacen sienten lo mismo que tú cuando te ejercitas.
3.
Cuenta con Rcr19 y su equipo de profesionales y planifícate de forma que, aunque sea poco tiempo, queden huecos para disfrutar de leer en la playa con tu mujer, ir a hacer una cola light con tu marido y sus amigos, jugar a la consola con los niños, acabar las faenas del trabajo con tiempo, tener una hora para montar ese puzzle de 10.000 piezas…  En Rcr19 te haremos un planing que tenga en cuenta todos los campos de tu vida porque 
QUEREMOS QUE SEAS EL MEJOR, Y PARA ELLO, NECESITAMOS QUE SEAS FELIZ.
 
4.
Cuando te duches después de entrenar, desconecta unos minutos del deporte. Mírate al espejo, felicítate y despídete del tú deportista hasta mañana. Empieza a reconocerte en un nuevo escenario: conviviendo con tu familia, en el trabajo… Busca concentrarte al 100% en cada momento del día, sin mezclarlos, porque cuando aprendas podrás hacerlo también al revés: ¿Te imaginas estar concentrado y a tope cuando practicas deporte sin preocupar te de estrés, nervios, familia o trabajo? Recuerda, eres algo más que deportista.
 
5.
Sobretodo NO TE ENFADES con tu entorno por no entenderte o apoyarte. Seguro que te apoyan en lo que pueden y entienden en parte lo que haces. Muchas veces, esos mensajes negativos sólo son una llamada desesperada de atención, una petición de cariño o un grito de auxilio porque se encuentran asustados.
 
Empieza a comunicarte sin estar a la defensiva. La única persona que puede juzgarte eres tú, si no lo haces, tranquile. Eso sí, para estar seguro autoanalízate y estate dispueste a descubrir que hay cosas mejorables. ¿Por qué conformarse entonces?
Recuerda que jamás lograrás sacar todo tu potencial si no eres libre, estás en paz y en tu vida hay armonía. Y para ello respetarte y respetar a tu entorno es capital.
¡ÁNIMO!  Conseguirlo depende de ti mucho más de lo que piensas.
 
Te vamos a contar una historia para ilustrar este artículo:
 
Las moras y el hijo del ciclista
“Hoy ha hecho mucha calor. Papá ha ido a entrenar temprano y cuando mamá y nosotros empezábamos a desayunar a llegado con su típico ¡Buenos días! Y los tres hemos salido a abrazarle y darle un besito.
Mami estaba agobiada por tanta calor así que papá nos ha dicho que esa tarde iríamos a un sitio muy fresquito. ¡Pero era una sorpresa! 
 Hemos acabado de hacer las cosas de casa y como estábamos de vacaciones, nos hemos acercado a la playa a darnos un bañito con una ensalada de macarrones para tomar en el paseo.
Después nos hemos montado en el coche y papá nos ha llevado… ¡a coger moras! Esta mañana pasó por ese camino entrenando y las vio. Era un buen sitio, se estaba muy fresco. Papá nos ha explicado como cogerlas para no pincharnos. Cada uno llevábamos una bolsita pequeña y ha sido muy divertido. Hemos visto una araña enorme y peluda ¡y papá no ha tenido miedo! Aunque mamá se ha rascado todo el camino a casa y la hacíamos rabiar diciéndole que llevaba encima. Nos hemos reído mucho.
 
Mañana papá entrena más rato ¡menos mal! Porque mamá nos ha prometido que con las moras de la excursión de hoy nos ayudará a hacerle un pastel mañana. “
Al día siguiente la madre buscó una receta de pudin light, cambió el azúcar por fructosa, la harina, por harina de avena integral y ayudó a sus hijos a hacer un pastel que resultó estar buenísimo además de ser muy sano (fuente de calcio y vitaminas). Aunque el padre sólo pudo tomar un trocito y a secas por que tenía que seguir con su dieta de final de temporada, los hijos y la mamá, con la excusa del regalo, se pusieron las botas con pastel y… ¡nata y caramelo! :P
Las horas de entreno de papá por aquellas carreteras perdidas habían resultado más fructíferas para los que menos lo esperaban. 
Dos mundos, dos formas de vivir QUE SE COMPLEMENTAN sin anularse. 
Ésta es una historia real. ;)
 
¿Quieres saber más o tienes alguna duda sobre un caso concreto? Rcr19@hotmail.es
 
 
 

 

Te vamos a contar una historia para ilustrar este artículo:
 
Las moras y el hijo del ciclista
“Hoy ha hecho mucha calor. Papá ha ido a entrenar temprano y cuando mamá y nosotros empezábamos a desayunar a llegado con su típico ¡Buenos días! Y los tres hemos salido a abrazarle y darle un besito.
Mami estaba agobiada por tanta calor así que papá nos ha dicho que esa tarde iríamos a un sitio muy fresquito. ¡Pero era una sorpresa! 
 Hemos acabado de hacer las cosas de casa y como estábamos de vacaciones, nos hemos acercado a la playa a darnos un bañito con una ensalada de macarrones para tomar en el paseo.
Después nos hemos montado en el coche y papá nos ha llevado… ¡a coger moras! Esta mañana pasó por ese camino entrenando y las vio. Era un buen sitio, se estaba muy fresco. Papá nos ha explicado como cogerlas para no pincharnos. Cada uno llevábamos una bolsita pequeña y ha sido muy divertido. Hemos visto una araña enorme y peluda ¡y papá no ha tenido miedo! Aunque mamá se ha rascado todo el camino a casa y la hacíamos rabiar diciéndole que llevaba encima. Nos hemos reído mucho.
 
Mañana papá entrena más rato ¡menos mal! Porque mamá nos ha prometido que con las moras de la excursión de hoy nos ayudará a hacerle un pastel mañana. “
Al día siguiente la madre buscó una receta de pudin light, cambió el azúcar por fructosa, la harina, por harina de avena integral y ayudó a sus hijos a hacer un pastel que resultó estar buenísimo además de ser muy sano (fuente de calcio y vitaminas). Aunque el padre sólo pudo tomar un trocito y a secas por que tenía que seguir con su dieta de final de temporada, los hijos y la mamá, con la excusa del regalo, se pusieron las botas con pastel y… ¡nata y caramelo! :P
Las horas de entreno de papá por aquellas carreteras perdidas habían resultado más fructíferas para los que menos lo esperaban. 
Dos mundos, dos formas de vivir QUE SE COMPLEMENTAN sin anularse. 
Ésta es una historia real. ;)